CHILE ESTÁ ENTRE LOS PAÍSES CON MAYOR AUMENTO DE CÁNCER COLORRECTAL EN JÓVENES

 



Recientemente, el 31 de marzo, se conmemoró el día mundial de la concientización del cáncer de colon y recto. ¿Por qué es tan importante tomar conciencia acerca de esta patología? En primer lugar, porque en Chile es el segundo cáncer más frecuente en pacientes de ambos sexos. En mujeres, después del cáncer de mama y en hombres luego del cáncer de próstata. Si bien, no existe una forma 100% garantizada para poder prevenir o evitar esta patología, la evidencia científica apunta que nuestros hábitos diarios impactan directamente en el desarrollo de ésta.

Sin lugar a dudas, la alimentación tiene un rol fundamental, ya sea aumentando o disminuyendo el riesgo ¿Qué dicen los estudios científicos al respecto? Primordialmente se recomienda limitar el consumo de carnes rojas y evitar la ingesta de embutidos como la salchicha, jamón y salame. Esta acción disminuye el riesgo considerable de tener este tipo de cáncer y otros tan frecuentes como el cáncer de mamá, prostata y gástrico. Es importante mencionar que los embutidos son clasificados por la IARC (Agencia Internacional para la investigación sobre el cáncer) como carcinógenos grupo 1, al igual que el tabaco. Como factor protector, se puede aumentar el consumo de frutas y verduras, idealmente 5 al día, o el consumo de frutos secos. Mientras mayor sea sea la ingesta de este tipo de alimentos, se minimiza el riesgo. En segundo lugar, como ya sabemos, el consumo de tabaco no solamente incrementa el riesgo de cáncer colorrectal, sino que también el de muchos otros cánceres y patologías cardiovasculares tan prevalentes en Chile. En relación al alcohol, no existen dosis seguras por ende si logramos evitar o buscar otras alternativas al consumo de este, también estaríamos disminuyendo el riesgo. Es importante no normalizar el consumo de estas adicciones y solicitar ayuda a los profesionales de salud para idear un plan de cese en conjunto.

De forma preventiva, el ejercicio debe verse como una actividad normal dentro de nuestro día. Quienes realizan este hábito, después del diagnóstico de cáncer  tienen hasta un 42% menos riesgo de mortalidad general y un 38% menos de mortalidad específica para cáncer colorrectal. Además, es importante mencionar que, respecto a la detección precoz, se debe considerar a los pacientes que posean antecedentes familiares y tengan más de 40 años de edad. Es imprescindible que ellos consulten con su médico para valorar la necesidad de realizar una colonoscopía preventiva.

Es indispensable que la población se encuentre atenta a los siguientes signos de alarma: si las personas experimentan una baja de peso involuntaria dentro de los últimos 3 a 6 meses; cambios de hábitos intestinales (diarrea o estreñimiento); se les presenta un dolor abdominal de inicio reciente, que sea persistente; además si se detecta una anemia que no tiene una causa aparente o existe presencia de sangre en las heces. Frente a estos síntomas es motivo de consulta a su médico para valorar la necesidad de una colonoscopía y descartar que la causa de estos síntomas y signos sea un cáncer colorrectal. Esta patología oncológica ha aumentado en pacientes menores de 50 años, por lo tanto, es preponderante que, si presenta alguno de esta sintomatología, consulte a un especialista para no retrasar el tratamiento.

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